14 de abril de 2010

Esto es lo que yo esperaba encontrar en El Bronx y... me gusta !!!

Cuando, hace un año, alguien me hablaba de El Bronx, a la mente me venía la imagen dura del barrio más duro del mundo, con pandillas callejeras, tiroteos, trapicheos en cada esquina, gente ruda... y en mi cabeza de fondo sonaba la canción de la película "Mentes criminales", "Gangsta's paradise". También podía imaginarme a los de "Callejeros" versión americana preguntando a la gente, tipo como hicieron en El Cabañal o en El Puche, pero a lo bestia.

Después, cuando buscábamos piso para venir a Nueva York, y vimos que alquilar en Manhattan es prohibitivo para los becarios como nosotros, empezamos a plantearnos otras alternativas, como Brooklyn (descartado por distancia al lugar de trabajo) y El Bronx, y nos fuimos dando cuenta de que no es como lo imaginábamos. Al parecer existe una zona "más dura", llamada Hunts Point, pero el resto es un barrio humilde de gente trabajadora, con sus zonas mejores y peores (algunas más peores que mejores, generalmente en edificios concretos).

Una vez instalados, y paseando para conocer la zona, vimos que tiene lugares con muchísimo encanto, como la casa de Edgar Allan Poe, Fordham Road (con su "Colombia Jeans Levantapompis", entre otras cosas), el estadio de los Yankees, el zoo, parques, graffitis, etc.

La gente con la que nos hemos encontrado es bastante amable, hay buen rollo, claro que quizá tenemos demasiados prejuicios para no sospechar de alguien negro, de 1'90, con gorra del revés, ropa ancha y bambas grandes escuchando hiphop, aunque solo quiera pedirnos la hora...

La semana pasada descubrimos algo muy muy muy del barrio, los partidos de baloncesto callejero. Y nunca mejor dicho. En nuestra calle (literalmente, en la calle), han instalado una canasta y algunas tardes se juntan unos 12 o 15 amigos a echar unas pachangas como quien dice... No hace falta ropa de deporte, queda demasiado seria, y no faltan ni las gorras ni la ropa ancha. Ni las risas entre amigos.




Eso sí, por la noche, para que no haya problemas, dejan la canasta encadenada a un árbol... no vaya a ser que alguien la quiera...

3 comentarios:

  1. Quería poner el vídeo en la entrada, pero no se como hacerlo...

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  2. Jajaja. ¡¡Tenemos tantos prejuicios!!

    Pero creo que no, necesariamente, tienen porque ser malos. Al tenerlos, mínimo, nos damos una idea de lo que "esperamos encontrar" y tratamos de prepararnos para eso.

    Lo sorprendente es cuando el prejuicio que tenemos de nosotros mismos sobre algo se transforma por culpa del prejuicio que tenemos de los demas (Oo? Si me explico?)

    Jajajaja.

    Como sea, un saludo.

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